Exposición de dibujo de Baldomero Pestana. Sala de Exposiciones I del Centro Social Novacaixagalicia (del 1 de diciembre al 9 de enero)

Baldomero Pestana
La exposición que presenta Caixanova consta de 35 dibujos en los que Baldomero Pestana hace gala de su gran virtuosismo, imágenes hiperrealistas con algunas naturalezas muertas al óleo. En ellos no hay retratos de celebridades, sino más bien de pobres, vagabundos, indígenas de Perú, hippies, trozos de la vida de la calle de París… Están realizados con lápiz de grafito sobre papel bristol y transmiten orden, perfección, documentan una sociedad y configuran auténticas joyas del dibujo.
Lugar: Sala de Exposiciones I del Centro Social Caixanova en Vigo (Policarpo Sanz, 26)
Fechas: del 1 de diciembre al 9 de enero.
Horario: de lunes a viernes, de 18.00 a 21.00 horas. Sábados, domingos y festivos, de 11.00 a 14.00 horas y de 18.00 a 21.00 horas (excepto los días 25 de diciembre y 1 de enero).
Baldomero Pestana nace en 1918 en la aldea de Pozos (Castroverde, Lugo) y en 1922 emigra a Buenos Aires junto a parte de su familia desde el Puerto de Vigo, tratando de dejar atrás la pobreza del país y de su entorno más cercano. Así, con cuatro años, inicia un periplo viajero, personal y artístico que continuaría a lo largo de toda su vida. Regresa definitivamente a Galicia, “una especie de paraíso”, en 2008, siendo su vuelta una necesidad vital para él, un deseo de “cerrar el círculo”. Entre partida y regreso le dio tiempo a desempeñar diferentes oficios, a viajar por medio mundo y tuvo la oportunidad de relacionarse con políticos, artistas, ilustres escritores latinoamericanos, exiliados gallegos, así como con sus vecinos de Castroverde.
En 1958, descontento con la situación política de Argentina, se instaló en la capital de Perú, donde ejerce su profesión de fotógrafo realizando trabajos para Unicef, ESSO, la ONU, para la agencia McCann-Erikson y para las revistas Time, Life, y Esquire. Durante su estancia en Perú, supo revelar como nadie la “grandeza y la miseria del país”, como en su momento dijo de él Vargas Llosa.
De espíritu libre, cultivado e inquieto, decide abandonar una posición profesionalmente acomodada y viaja a París, el sueño de su vida, capital del mundo, del arte, de las libertades…. Allí vivió 40 años, los más fructíferos de su trayectoria profesional, durante los que pasó a convertirse en el fotógrafo oficial de artistas como Polanski, Lalo Shifrin, Petorutti, Bryce Echenique… y otros tantos entre los que cabe destacar a tres Premios Nobel: Vargas Llosa, García Márquez y Pablo Neruda.
Poco a poco abandona la fotografía para centrarse definitivamente en el dibujo y la pintura, de acuerdo con los gustos de los hiperrealistas, y realiza su primera exposición en Bruselas. A ésta seguirán muestras en Francia, Perú, la antigua Yugoslavia, Corea del Sur, Italia, EE.UU., España, etc. Sin embargo, jamás dejó de ser fotógrafo en la percepción del encuadre y de la luz, además de jugar con el blanco y el negro y toda la gama de grises imaginable.
diciembre 4th, 2010 - 19:55
Baldo, es un verdadero artista. El dominio de la fotografía, le llevó al límite de la perfección. Luego sus dibujos son un dechado de buen hacer. El dominio de las medias tintas, lo más dificil en fotografía, le dá a su obra el caracter de obra maestra. El “punto” por el que lucharon los grandes de la fotografía.