Exposición “La broma inacabada” de Curro González en la galería Adhoc (27 de noviembre 2009 al 17 de enero 2010)

La broma inacabada, 2009 fotograma del vídeo. Música: Fon Román
Curro González (Sevilla 1960) inaugura el próximo 27 de noviembre, en galería adhoc, una nueva exposición titulada La broma inacabada, en la que presenta pinturas de diferentes formatos, y un vídeo de animación -La broma infinita-, realizado a partir de un trabajo previo en plastilina. La música del vídeo ha sido creada por Fon Román.
Integrante de la generación de artistas sevillanos de los ochenta, vinculados a la revista Figura, Curro González ha desarrollado, a lo largo de su trayectoria artística, un lenguaje muy personal e independiente de cualquier estilo pictórico concreto. Su obra, íntima y reflexiva, está nutrida de un extenso bagaje literario, en la que el sentido del humor y la ironía son elementos esenciales. Últimamente, su obra ha traspasado las dos dimensiones de sus cuadros, para acometer, con éxito, la escultura y el vídeo. El primero de sus vídeos, En el cielo no hay cerveza sin alcohol, lo presentó en 2005, en nuestra galería, en la exposición que realizó conjuntamente con Manuel Ocampo.
Una extraña pareja conversa bajo las estrellas ante un paisaje desolado. Es el final imposible de una historia que va dando vueltas y se detiene como un río en las curvas prolongadas de sus meandros, al tiempo que trabaja en la destrucción de su propio cauce. Pongamos que nos tocase hablar de lo sublime, esta situación tan apropiada para hablar bajo el firmamento estrellado, pero acabamos de constatar que ese cielo es de cartón y las estrellas no son otros mundos lejanos, sino pequeñas luces del decorado. La broma inacabada se ha concebido con la intención de expresar un sentimiento de frustración ante lo que resultó distinto a lo esperado, la constatación de que casi nada de lo que nos sucede se debe a que lo hubiésemos previsto o buscado. Estos trabajos se aventuran a indagar en la decepción como una forma de reconocimiento que, detenida en espera de una conclusión, quedase suspendida en el tiempo. Nos introducen en una idea de la creación que tiene algo de absurda, comparable a la tarea eterna de Sísifo. Imaginemos a un cómico que en mitad de la narración de su chiste olvidara el final y se viera obligado a prolongar su discurso sin tener una conclusión plausible; o a un castor que, tras concluir la construcción de su presa, ve cómo ésta es destruida por la presión del agua acumulada y, sin embargo, reanuda su tarea a sabiendas de que su esfuerzo será igualmente inútil. De algún modo entre esos extremos podemos representar la tarea del artista.
Decía Albert Camus que "si el mundo fuese claro, no existiría el arte". En La broma inacabada no puede haber certezas ni claridades. Por eso la noche, o el crepúsculo, a menudo llenan el espacio de las telas. Así, mientras en las pinturas se niega el tiempo sin detener la narración, en la animación se juega a metamorfosear las imágenes apurando la elasticidad del espacio y el tiempo. De este modo, nada resulta ser lo que parece. No puede haber conclusión, como es incierto el comienzo. Tan sólo hay un fluir inexplicable como el humo de una locomotora, que señala su loca carrera al tiempo que oculta el desenlace. Curro González, 2009.
noviembre 4th, 2010 - 19:56
Ola.Soy una chica del colegio Manuel de falla de brenes que hoy 4-11-2.010 a ido a ver tus cuadros lo que me a gustado mas a sido cuando e visto tu escultura con tu cara y con el cuerpo de topo y tan bien me a gustado el video que hicistes de plastilina me a encantado. verlo. vesos